La gala de danza de Casa Teda, con la presentación de El Cascanueces, marcó el cierre del año con una función que reunió a más de 100 bailarines y bailarinas en escena. Intérpretes de distintas edades —desde los 4 hasta los 70 años— dieron vida a este clásico, desplegando técnica, sensibilidad y un profundo trabajo colectivo. Con el teatro a sala llena, el público fue testigo de una puesta en escena que deslumbró por su energía, diversidad y compromiso artístico, celebrando la danza como un espacio de encuentro intergeneracional y de formación constante.






