Este domingo, el Teatro Regional Cervantes se transformó en un espacio de encuentro y resistencia. No fue una función convencional; fue un cauce vibrante de arte y conciencia para conmemorar el Día Mundial del Agua. Una jornada marcada por la urgencia de proteger y defender nuestras aguas libres y limpias.
Bajo la dirección de la actriz y cineasta Chamila Rodríguez, el evento logró unir la potencia del arte local con el activismo territorial. En un ambiente cargado de sentido, los asistentes nos sumergimos en un tejido de disciplinas donde el cine y la poesía expusieron la fragilidad de nuestros ecosistemas y la urgencia de su resguardo, la música vibró con la fuerza de los ríos, conectando a toda la audiencia en un solo pulso, y las arpilleras narraron con hilos y colores las historias de quienes cuidan la tierra, recordándonos que la defensa del agua es memoria viva.






