Lo que se vivió con el show de las Guerreras K-Pop fue mucho más que un concierto; fue una explosión de energía y talento que transformó nuestro escenario. Los grandes protagonistas fueron los niños y niñas, quienes de principio a fin llenaron el recinto con una euforia contagiosa, bailando cada coreografía y demostrando que la música no tiene fronteras. Un éxito total que nos deja el corazón lleno de alegría al ver a las nuevas generaciones disfrutar de un espectáculo de primer nivel.






